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Pocas construcciones en Europa logran impresionar tanto a primera vista como la Catedral de San Salvador de Ávila. Si caminas por las calles de esta icónica ciudad castellana, notarás algo único: su ábside no es solo una pared religiosa, sino uno de los cubos más robustos de la propia muralla medieval.

​Es considerada la primera catedral gótica de España, un templo que nació no solo para la oración, sino como un bastión defensivo impenetrable.

Orígenes e historia: Resurgir entre las cenizas de la Reconquista

Para entender la Catedral de Ávila hay que retroceder hasta el siglo XII, en pleno proceso de repoblación del territorio al norte del sistema Central impulsado por el rey Alfonso VI de León.La primera piedra (siglo XII): Tras la liberación militar de la zona, se hizo necesaria la construcción de una gran sede episcopal.

El maestro Fruchel: Hacia 1172, el obispo Sancho de Dávila confía las obras al maestro de obras Fruchel. Él diseña la parte más antigua de la catedral introduciendo el novedoso estilo gótico procedente de Francia, mezclado con soluciones románicas.

Evolución por etapas: Tras la muerte de Fruchel, la construcción continuó en fases durante los siglos XIII al XV, transitando desde el gótico inicial hasta el gótico plateresco y renacentista que se aprecia en el claustro y el trascoro.Un templo integrado en la muralla: El ábside catedralicio, conocido popularmente como el Cimborro, está encajado directamente en la muralla de la ciudad, convirtiéndose en el bastión defensivo más alto de Ávila.

Arquitectura: Transición del románico al gótico defensivoLa estructura de la Catedral de Ávila es un libro abierto sobre cómo evolucionó la ingeniería medieval.

1. El «Cimborro» y la girola

​El elemento más imponente de su arquitectura es la girola doble. En su fabricación se utilizó la característica piedra caleña o «piedra sangrante», un tipo de granito con vetas rojizas de óxido de hierro que le da al interior un aspecto visual cálido y distintivo.

​2. Estructura de tres naves

​El templo cuenta con una planta de cruz latina de tres naves. Mientras que las zonas más primitivas conservan arcos de medio punto y robustez románica, la nave central eleva sus arbotantes y arcos apuntados para filtrar la luz a través de sus vidrieras.

​3. El Claustro y el Trascoro

  • El Claustro: De estilo gótico inicial, fue restaurado en época renacentista. Ofrece un espacio de serenidad absoluta.
  • El Trascoro: Realizado en alabastro labrado por Juan Rodríguez y Vasco de la Zarza, es una joya escultórica del plateresco español.

​Curiosidades que hacen única a la Catedral de Ávila

  • El sepulcro de «El Tostado»: En el interior se encuentra el sepulcro de alabastro de Alfonso de Madrigal, obispo de Ávila apodado «El Tostado» por su tez o por su incansable labor intelectual. La escultura lo muestra sentado escribiendo incansablemente; de ahí el famoso refrán popular español «escribes más que El Tostado».
  • Refugio de reyes: Durante las convulsas guerras civiles castellanas del siglo XIV y XV, la catedral sirvió literalmente como refugio fortificado para la familia real y la nobleza local.
  • Una torre inacabada: Si observas la fachada principal, notarás una clara asimetría: de las dos torres proyectadas, solo la torre norte fue completada totalmente, alcanzando 40 metros de altura.
  • Los salvajes de la portada: En la portada occidental, restaurada en el siglo XVIII, se conservan figuras esculpidas de «hombres salvajes» cubiertos de pelo y con mazas, que actuaban como guardianes simbólicos del recinto sagrado.

​Consejos para tu visita

​Si estás planeando una escapada a Ávila, asegúrate de reservar al menos 1,5 a 2 horas para recorrer el interior, la girola y subir a la torre de las campanas, desde donde obtendrás una de las mejores panorámicas de la ciudad y su muralla.

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