Pocas creaciones en la historia del arte occidental despiertan tanta fascinación como El retablo de Gante (oficialmente La adoración del Cordero Místico). Considerado uno de los pináculos de la pintura flamenca y el triunfo definitivo de la técnica del óleo, este monumental políptico no es solo una ventana a la espiritualidad del siglo XV, sino también el protagonista de una novela de aventuras de la vida real: ha sobrevivido a incendios, revueltas iconoclastas, robos audaces, falsificaciones y los saqueos de la Segunda Guerra Mundial.
1. Los Orígenes: Los misteriosos hermanos Van Eyck
Los orígenes de esta imponente estructura se remontan a la década de 1420 en Flandes. El encargo original fue realizado por un rico comerciante y político local llamado Joost Vijd y su esposa Lysborte Borluut, destinados a sufragio de su capilla privada en la catedral de San Bavón (en Gante, Bélgica).
La autoría ha sido durante siglos motivo de debate académico debido a una enigmática inscripción en el marco original (hoy desaparecido). La leyenda apuntaba a que Hubert van Eyck comenzó la obra, describiéndolo como «el mayor pintor de todos», y que tras su muerte en 1426, su hermano menor Jan van Eyck la concluyó y firmó en mayo de 1432.
Hoy en día, los historiadores coinciden en que la genialidad técnica y la concepción espacial general pertenecen abrumadoramente a Jan van Eyck, uno de los padres del Renacimiento nórdico, aunque la mano y la impronta de Hubert siguen latentes en los cimientos del proyecto.
2. El Arte: Una revolución visual en óleo
El retablo es un políptico monumental compuesto por múltiples paneles de madera articulados con bisagras, diseñado para mostrar una imagen diferente según esté abierto o cerrado (habitualmente se cerraba los días laborables y se abría los domingos y festivos).
- Con las puertas cerradas: Predomina la sobriedad y la elegancia terrenal. Muestra la escena de la Anunciación con una maestría absoluta en la perspectiva arquitectónica, además de retratos hiperrealistas de los donantes arrodillados y esculturas pintadas en trampantojo de San Juan Bautista y San Juan Evangelista.
- Con las puertas abiertas: El retablo se transforma en una explosión de color, luz y simbolismo divino. El panel central muestra La Adoración del Cordero Místico, donde una multitud de peregrinos, caballeros, jueces y ermitaños se congregan en un paisaje celestial idílico para adorar al Cordero de Dios. Arriba, una imponente figura central (que representa a Cristo en majestad, Dios Padre o la Trinidad) está flanqueada por la Virgen María y San Juan Bautista.
La revolución del óleo
Jan van Eyck perfeccionó la técnica de la pintura al óleo de una manera jamás vista. El uso de capas translúcidas (glacis) permitió conseguir una luminosidad interna, una profundidad de campo y un nivel de detalle microscópico inigualable. Las joyas de los mantos destellan, las texturas de las telas de terciopelo y brocado parecen palpables, y los reflejos en las armaduras o en el suelo de baldosas imitan fielmente la física de la luz natural.
3. Una historia rocambolesca: Crónica de un tesoro codiciado
La historia del retablo de Gante es posiblemente la más accidentada del patrimonio cultural mundial. Ha sufrido tantas vicisitudes que parece un guion cinematográfico:
- Las Guerras de Religión (Siglo XVI): Estuvo a punto de ser destruido durante las revueltas calvinistas iconoclastas, siendo salvado por los pelos gracias a la intervención de ciudadanos que lo desmontaron y ocultaron en la torre de la catedral.
- El rapto de Napoleón (1794): Las tropas francesas revolucionarias se llevaron los paneles centrales principales a París como botín de guerra. Tras la caída de Napoleón en 1815, las piezas regresaron a casa (aunque de forma fragmentaria y tras rocambolescas ventas de paneles laterales a coleccionistas y marchantes).
- La Primera Guerra Mundial: Parte de la obra fue escondida clandestinamente para evitar que cayera en manos del ejército alemán invasor.
- El robo de 1934: En una fría noche de noviembre, el panel inferior izquierdo que representaba a los Jueces Justos fue robado de la catedral. Nunca ha sido recuperado (la tabla que se ve hoy en día es una copia perfecta realizada en la década de 1940). El ladrón, un notario local llamado Arsène Goedertier, murió llevándose el secreto de su paradero a la tumba.
- El mayor rescate nazi (Segunda Guerra Mundial): Adolf Hitler y Hermann Göring codiciaban obsesivamente el retablo como pieza central de su proyectado museo de Linz (el Führermuseum). Fue requisado por los alemanes y oculto en una mina de sal en Alta Austria junto a miles de obras maestras europeas. Fue rescatado finalmente por los legendarios Monuments Men aliados al borde de su destrucción por cargas explosivas dispuestas por los nazis.
4. El Retablo hoy: Restauración y legado
Tras superar un minucioso proceso de restauración científica multimillonaria que se prolongó durante años, hoy en día se puede contemplar el retablo en todo su esplendor original en la Catedral de San Bavón de Gante, protegido en una vitrina de alta seguridad con control climático. Los expertos descubrieron recientemente que las capas de repinte acumuladas durante siglos ocultaban un secreto fascinante: el Cordero Místico original poseía unos penetrantes ojos frontales casi humanos que los restauradores lograron rescatar, revelando un simbolismo teológico aún más profundo.
El retablo de Gante sigue siendo un imán irresistible para amantes del arte, historiadores y curiosos: un testamento eterno de que la belleza, cuando alcanza cotas de perfección absoluta, es capaz de sobrevivir a las peores tormentas de la historia humana.

